Acciones tan sencillas como morder una manzana o reír, es para muchos algo de lo más habitual y normal. Sin embargo, para muchas otras personas ésto sólo es posible realizarlo mediante implantes dentales.

Desgraciadamente, a menudo los dientes no son para toda la vida, en la mayoría de casos por no haberlos cuidado como deberíamos a lo largo de nuestra vida. Como consecuencia de una mala higiene bucodental, puede derivar en una enfermedad periodontal o caries y finalmente perder la pieza dental. En menor medida, a causa de traumatismos o debido al aumento de la esperanza de vida que hace que necesitemos más los dientes y los desgastemos durante mucho más tiempo, también podemos perderlos. Sea cual sea la razón por la que se pierde un diente, es muy importante que repongamos esta pieza ausente de nuestra boca ya que el resto de dientes van a tener que realizar su función y aunque no lo creamos esas piezas blanquitas que tenemos dentro de la boca reciben toda la fuerza de la masticación que viene a ser de 20 a 28 kg de fuerza.

La mejor opción si todas las condiciones son favorables es realizarse un tratamiento de implantes dentales. No se trata simplemente de un tornillito enroscado en el hueso, sino que ha sido estudiado tanto biológica como químicamente y cumplirá perfectamente su función sin tener que perjudicar piezas sanas como ocurre en el caso de los puentes o sin tener que recurrir a las famosas prótesis “de vasito”.

Se trata de pequeños cilindros de titanio implantados quirúrgicamente en el hueso e integrados biológicamente en éste mediante un proceso llamado “osteointegración” que crea una verdadera soldadura entre el hueso y el titanio, lo que hace que el resultado recupere la funcionalidad de un diente natural. La intervención no es molesta puesto que se realiza con anestesia local y además el malestar que puedas notar en las horas posteriores no es nada que un ibuprofeno no pueda solucionar.

Un implante dental nos permite la recuperación de piezas dentales perdidas sobre una base de raíz artificial unida al hueso con un porcentaje de éxito de un 95%, lo que permite también la recuperación de la función masticatoria añadiendo una apariencia facial natural y una recuperación de la autoestima del paciente. De ahí la complejidad y elevado presupuesto que suelen tener estas intervenciones puesto que, de base, las piezas que se colocan son sumamente costosas; y también los elementos y materiales que se utilizan en el transcurso del tratamiento. Desde tu Clínica Dental Valencia, te aconsejamos que huyas de los implantes baratos!

Y por supuesto, también la suma importancia de que siempre sean llevadas a cabo por un profesional especialmente capacitado, ya que de él depende el éxito del diagnóstico y la intervención. Más allá de una cuestión de estética se trata, sobre todo, de nuestra salud. ¡Nunca jamás te pongas en manos inexpertas! Infórmate sobre el precio implante dental Valencia en nuestro centro odontológico y estudiaremos tu caso, lo valoraremos y te daremos un diagnóstico.